Define una sola finalidad por vídeo
Antes de grabar, decide qué debe entender o aprobar el cliente. Si intentas cubrir demasiados temas, el vídeo se vuelve difícil de revisar y de responder.
- Mostrar un avance.
- Explicar una entrega.
- Pedir aprobación de un detalle.
- Enseñar una incidencia y la solución.
Ve al punto
Empieza explicando en una frase qué va a ver el cliente. Después muestra solo las partes relevantes. Si hay una acción concreta, termina diciendo exactamente qué respuesta necesitas.
Deja en pantalla solo lo necesario
En grabaciones de escritorio, deja visible solo lo relacionado con la explicación para que el vídeo sea más claro y profesional. En vídeo físico, encuadra únicamente aquello que necesites enseñar.
Acompaña el enlace con contexto
Un buen mensaje puede ser: “Te envío un vídeo de 90 segundos con los dos cambios de la portada. Necesito que me confirmes si prefieres la opción A o B”. Eso ayuda al cliente a saber qué mirar y qué responder.
Elige el tiempo según el proceso
Si solo necesitas una aprobación rápida, un enlace temporal puede ser suficiente. Si el cliente debe consultar el material durante semanas, utiliza una opción que permanezca disponible el tiempo necesario.
Guarda tu original
Conserva una copia propia cuando el vídeo forme parte de una entrega, revisión o historial de trabajo. El enlace compartido no debe ser tu único archivo.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto debería durar un vídeo para un cliente?
Lo mínimo necesario para explicar el punto. En muchos casos, uno o pocos minutos funcionan mejor que una grabación larga sin estructura.
¿Cómo consigo una grabación más limpia?
Deja visible solo lo que ayude a entender la explicación y cierra elementos que no tengan relación con el vídeo.
¿Debo guardar una copia?
Sí, especialmente si el vídeo forma parte de una entrega o revisión profesional.